jueves, 23 de octubre de 2008

El dinero y el lenguaje son construcciones sociales

El dinero y la economía, como el lenguaje, son construcciones sociales. Esta frase que desvela algo que hoy se nos muestra a todas luces oculto e impenetrable, pero que hace apenas unas décadas era una obviedad para la mayor parte de las personas ¿es demasiado simple? o, por el contrario, ¿demasiado subversiva?

Mucho cuidado con las nuevas recetas de los organizadores del nuevo desorden mundial que sólo pretenden prolongar la agonía, puesto que ciertas instituciones internacionales se reunirán para rearmar el nuevo desorden económico y financiero internacional con el objetivo de socializar las pérdidas y seguir alimentando el mercado especulativo transfiriendo las deudas a los Estados que podrían entrar en quiebra. Hay quienes pensamos que no se puede resucitar a los muertos, pero la terminología dominante echa mano del campo semántico de la salud y la enfermedad: recetas para paliar, aliviar o salvar la crisis, diágnosticos para entenderla, inyecciones de capital, transfusiones de liquidez, actuaciones preventivas, saneamiento de balances, dar oxígeno al sistema bancario, recuperación de la salud financiera, reanimación de la economía, rescates con carácter de urgencia, etc.

Cualquier solución, a mi modo de ver, pasa por abandonar el ciclo del dinero (crecer indefinidamente) y volver al ciclo de la vida (finito) como eje vertebrador de las economías domésticas, locales, regionales, nacionales, internacionales o globales. La economía debe estar al servicio de las personas y de las sociedades y no éstas al servicio de la economía.

Ante la abundante literatura-basura por parte de una nueva caterva de analistas económicos, políticos y mediáticos, merece la pena echar un vistazo al Blog de Marc Vidal que, en su entrada, El agujero islandés hace un interesante análisis de la crisis financiera producida en este pequeño, enriquecido y frío país. Pero, sin duda, lo más interesante es el debate generado al hilo de esta entrada del blog, donde los participantes analizan sin tapujos qué es el dinero, cómo opera o cuáles son las causas reales de la crisis del sistema.

También echen un vistazo a Pensamiento alternativo sobre la crisis financiera y ecológica mundial. Se trata de una primera respuesta de individuos, movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales que apoyan un programa transicional para una transformación económica radical.

Y sobre una crisis de la que no se habla, la del pico del petróleo: El crepúsculo de la era trágica del petróleo edición completa en versión digital. Para quienes prefieran la lectura tradicional en formato libro totalmente analógico: FERNÁNDEZ DURÁN, Ramón. El crepúsculo de la era trágica del petróleo: Pico del oro negro y colapso financiero (y ecológico) mundial. Editorial Virus / Libros en Acción (Ecologistas en Acción), 2008, 84 pág.

"El fin de la Era del Petróleo está ya en el horizonte. Ese fin no acontecerá cuando se acabe el petróleo, sino bastante antes, cuando se inicie y profundice el declive de su oferta, a partir del llamado pico del petróleo, tal y como alerta este texto. Pero esta Era del Petróleo que hemos vivido especialmente en el siglo XX, y muy en concreto en su segunda mitad, una etapa de crecimiento económico espectacular que ha beneficiado a una minoría del planeta y que ha incrementado las desigualdades sociales y territoriales como nunca en la historia de la humanidad, ha sido también una era trágica. De ahí el título del libro. El petróleo ha estado íntimamente relacionado con los principales conflictos bélicos del pasado siglo, y por supuesto está estrechamente ligado con las nuevas guerras del recién iniciado siglo XXI (Irak, Afganistán, Sudán, etc.). El libro realiza un recorrido histórico por la explotación del petróleo y analiza cómo ésta ha estado relacionada con las grandes dinámicas geopolíticas, cuyas tensiones se han ido concentrando principalmente en torno a Oriente Medio, donde están dos tercios de las reservas mundiales de crudo restantes. El fuerte alza del precio del crudo desde el inicio del nuevo milenio y la subida espectacular de la cotización del barril en los últimos tiempos son indicadores de que la era del petróleo barato se ha acabado para siempre. Pero el declive energético que supondrá el pico del petróleo conllevará sin lugar a dudas el inicio de la era del decrecimiento. Un decrecimiento sin fondo y sin fin, como resalta el texto, sobre todo porque tras el pico del petróleo vendrá el del gas y luego el del carbón. El fin de la era de los combustibles fósiles muy probablemente implique el colapso del modelo civilizatorio que conocemos, que está chocando ya con los límites ecológicos del planeta. El presente libro apunta las claves para comprender la enorme trascendencia de los nuevos escenarios que se abren, y examina cómo las actuales estructuras de poder se preparan para abordarlos recurriendo a medidas cada vez más autoritarias y belicistas. Pero también se señalan las oportunidades que se nos abren con todo este marasmo para poder caminar hacia otros mundos posibles".

3 comentarios:

Isabel Franc dijo...

He conocido tu blog a través de mi amiga Montse Ribas. Enhorabuena!! pongo un link en el mio. Solo una pequeña apreciación. Por qué Bienvenidos y no Bienvenidas o "Os damos la bienvenida"
Un abrazo

Pepita P. dijo...

María Jesús, me encanta tu blog!! Y, sí, ciertamente coincidimos bastante en nuestras visiones del mundo.¿Será cosa de lingüistas? Como has visto, he pasado la referencia a algunas amigas. Un abrazo.

Enrique dijo...

Aunque pueda parecer increible nos faltan datos a los ciudadanos para hacernos una idea real de la situación.
- Puede darse perfectamente el caso de que exista petroleo en cantidades todavía inmensas, pero a altas profundidades, en cuyo caso lo que se acaba es el petroleo con bajo coste de extracción.
- y precisamente ese encarecimiento del mismo es lo que hace viable su extracción, ya que la tecnologia es diferente y extremadamente costosa.

-Nos informamos leyendo periodicos y nos olvidamos de que los propios periodistas hacen lo mismo...