domingo, 9 de noviembre de 2008

De la exuberancia irracional a la depresión aguda: el efecto cocacola. Lenguaje y economía.

"Madre, yo al oro me humillo,
él es mi amante y mi amado,
pues de puro enamorado
anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
hace todo cuanto quiero,
poderoso caballero
es don Dinero".
Francisco de Quevedo,
Letrilla: Don Dinero.

"Quiero fer una prosa en román paladino
en el qual suele el pueblo fablar a su vecino."
Gonzalo de Berceo, Vida de Santo Domingo de Silos.
El lenguaje económico está en plena efervescencia. En poco tiempo hemos pasado de la excitación financiera (que en román paladino aludía a la especulación pura y dura) a una recesión y estanflación críticas. A la exuberancia irracional de los mercados (frase pronunciada por el antiguo presidente de la Reserva Federal de EE.UU. Alan Greenspan, durante la burbuja de las puntocom) le siguió un breve período de apatía racional, y un desmadrado afán especulador que abandonó cualquier sensibilidad al riesgo y que finalmente ha desembocado en una depresión aguda. ¿Están preparados nuestros hospitales públicos y privados, con el suficiente número de profesionales en economía clínica, de expertos en psicología económica y de cirujanos de economía plástica, estética y reparadora? ¿A qué laboratorios se les encomendará separar los líquidos de los tóxicos? Y, si el paciente, finalmente la diña ¿existe un cuadro previsible de expertos en economía forense?

Hace ya años que retumba en mis oídos lingüísticos ese magnífico oxímoron del crecimiento negativo. Sin embargo, desde una perspectiva más lírica, la frase que siempre me ha parecido más poética es, sin duda, aquella del crecimiento orgánico basada en el cuento del crecimiento empresarial continuo. (lean aquí el mito: El crecimiento empresarial continuo y disfruten y gocen de otros términos como crecimiento inexpresivo, crecimiento decepcionante, etc.)

Acabo de descubrir en la red un magnífico diccionario de terminología económica. Se trata de LAP: Diccionario Dinámico de Vocablos, elaborado por Leopoldo Abadía. http://leopoldoabadia.blogspot.com/ En este diccionario utilísimo para curiosos, iniciados y no tanto, podremos obtener las claves para descubrir qué es un sudoku para el ministro Solbes, en qué consiste el pitufeo o cómo se especula con chinchorros. Sabremos qué es un Caballero blanco o un Ángel caído y, en fin, podremos tener todas las claves para comprender finalmente esas maravillosas narraciones mitológicas que han acompañado, desde hace poco más de cien años, a la ciencia económica.

Mucha gente ha oído hablar del efecto tequila, del efecto vozka o del efecto samba usados para aludir a las crisis financieras de México, Rusia o Brasil, pero pocas personas saben que existe una amplia y variada gama de efectos que abarcan desde el efecto escalón hasta el efecto mandíbula. E, incluso nos sorprenderá descubrir que hay un fenómeno económico con atributos artísticos denominado efecto Modigliani.

Es raro que ante esta crisis financiera global a nadie se le haya ocurrido hablar de efecto cocacola, por aquello de está en todas partes. Desde la pequeña tribuna de este blog, propongo este nuevo eufemismo para uso de los analistas, y de los miembros y miembras del G-20. Contar con un término preciso para definir este caos económico, social y ambiental que ha ocasionado el capitalismo global, puede facilitarles la tarea en la próxima cumbre de Washington.

James Carville, estratega de la campaña electoral de Bill Clinton, dejó escrito a su jefe estos tres puntos programáticos, expuestos en un cartel colgado en las oficinas centrales de la campaña:

  • Cambio vs. más de lo mismo
  • La economía, estúpido
  • No olvidar el sistema de salud

Parece que Bill Clinton, tras ganar las elecciones, no hizo mucho caso a estos tres puntos y en vez de atender a las necesidades reales de la ciudadanía y el bienestar social, continuó con el ardor guerrero de Bush padre, bombardeando Iraq bajo la operación Zorro del Desierto. ¿Qué harán nuestros próceres y próceras (cancillera alemana y presidenta argentina) en la próxima reunión del G-20 en Sao Paulo para rediseñar el sistema financiero internacional? Si la intención de esta reunión, como indican, es superar la crisis sin afectar al libre mercado, ya me contarán cómo resuelven este otro magnífico e imposible oxímoron.

oxímoron (Diccionario RAE):
(Del gr. ὀξύμωρον).
1. m. Ret. Combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; p. ej., un silencio atronador.

NOTA: Si queréis profundizar en el tema de la crisis económica, no os perdáis la lectura de estos textos de Leopoldo Abadía:

Y, por supuesto, podéis consultar los libros de Ramón Fernández Durán:

Ramón Fernández Durán. Capitalismo (financiero) global y Guerra permanente: El dólar, Wall Street y la guerra contra Irak. Barcelona, Virus Editorial, 2003. ISBN:10 8496044181; ISBN:13 9788496044180. Acceso al libro completo en pdf: Capitalismo (financiero) Global y Guerra permanente.

Ramón Fernández Durán. El tsunami urbanizador español y mundial. Barcelona, Virus Editorial, 2006. 88 pág. ISBN: 10 8496044726; ISBN:13 9788496044722. Acceso al libro completo en pdf: “El Tsunami urbanizador español y mundial”

2 comentarios:

Enrique dijo...

Interesante idea este blog.
- Siempre he estado tentado de recopilar "palabros" o "expresiones innovadoras".
- Tienes todo un mundo por delante..."acción ejecutiva"...daño colateral ..conflicto de baja intensidad habra tropecientos.......uno de mis favoritos: "Negación plausible"

Sin duda hay que quitarse el sombre ante el concepto de "exuberancia irracional de los mercados"

- Un video en youtube:
Hipotecas "subprime" - The Last Laugh - George Parr - Subtítulos en castellano

http://es.youtube.com/watch?v=tILPYMuVBU0

De todas las expresiones economicas que nos inundan ultimamente tal vez la más inquietante sea "Moral hazard".

rubio dijo...

Opino lo mismo; buena idea la de este blog.
Al igual que Enrique, también me ha tentado la recopilación de palabros y tomo para mi el mundo de posibilidades que tengo por delante.
Gracias a l@s d@s.